Wednesday, September 24, 2014

XXIV

“Como de un mal revelado
De mi cerebro di cuenta,
Fui, volví, narré y perdí.”

Así caminaba, y creía,
Que Yo era uno y eléctrico,
Con el vértigo de quien pierde su identidad
Por cada paso de cemento.
Con el vértigo de quien se olvida
De la propia sensación de hacer pie firme

Trotaba físicamente,
 iba,
 médula y todo,
Al encuentro del metal oxidado,

(Excitación, meseta, orgasmo y refracción.
Así cuentan del sexo
La Historia.)

Ahora de un nosotros que huye,
Que huye a donde ya no hay pared,
Sobre eso quisiera conversar:
De la posibilidad de alejarse
De aquello que se nos escurre.

(Excitación, meseta, orgasmo y refracción
Así cuenta su historia
El sin-sexo.)

Trotaba físicamente, iba, médula en todo:
Al encuentro de las carteleras y de la indigencia,
A razonar a la luz de los semáforos, a fundirme entre los puestos de diarios,
Iba a meditar, sí, - entre basura y pedazos orgánicos -

)Deseo de ser ciudad)

!

En la ciudad el deseo es amo y señor.

Ahora:


De sus servidores & el ser cuento la historia

Tuesday, September 23, 2014

Un delirio memorable (XXI)

Ahora que me acuerdo, fue así:

Hecho de fiebre, atravesé ciudades hermafroditas
Donde las mujeres y los hombres restauraban 
Con paciencia los cuerpos vagabundos,
Y los saneaban en las fuentes,
con un manto de fuego, el que no cesa.

Una noche de invierno, bebiendo la sopa de la eternidad,
 gané mi virginidad y fui otro yo en mí mismo,
Porque olvidé cómo responder sobre el misterio de las cosas.

De silencio me armé y salí hacia campo abierto
  a traficar imágenes junto a las constelaciones.

Fue entonces cuando indagué la pulpa del mestizaje,
Cuando probé la sangre metafísica derramada en Tebas
 -es que esa mañana soborné a la esfinge
Cerca de una Wasserfall contaminada.-

Pies desarmados, peregriné la jornada intuitiva,
Saludé a las moléculas del fruto y a las sombras de la adivinación,
En un árbol vi la doble cifra de mi vida,
Y grité, siendo montaña, la genealogía de mi conciencia.

Cuando la purificación se había ya extinguido
Troqué el umbral de hueso por el marfil brillante
Y así fue que entré en Coroico, urbe flotante,
Cual símbolo, por material de sueño ungido.

Ahora miro con estos ojos destruidos
Donde la sal del delirio antes tuvo morada
Y ya no puedo urdir -no queda nada-
El camino que me arrastró al divino Omphalos;

Escucho, a veces, con mineral resignación,

La crónica de mi negligencia.

Monday, September 22, 2014

Arte Poética (II)

Fantasía sobre todo,
Un futuro de fantasía,
Fantasía de uno mismo y de nosotros.

Fantasía en la enfermedad, en los colectivos,
Fantasía durante el almuerzo, fantasía frente a los espejos,
Fantasía a medianoche y en los hospitales,
Fantasía durante la guerra, fantasía para los dolores del siglo,

Fantasía en el borde de los labios y en la fuente de los ojos,
Fantasía en los caminos, recorriendo los países.

No es Dios el poeta, ni el demiurgo duplicado, ni un artífice.
El poeta es muchas cosas: una sombra mortal del genio de la especie,
un ser sin porqué, una cara de símbolos, un cerebro leyendo el mapa de las cosas
que pueden ser contadas sin tanto misterio,
Un poeta es un animal gramático,
cuyas palabras describen el arco universal
entre el deseo y la representación.
Un poeta puede saludar al padre del Tiempo con la mano extendida
y parir efigies perdurables en la fragua cotidiana,

Un poeta es todo eso y seguramente más,


¿Pero qué es un poeta sin su fantasía?

III

Canto a la imaginación,
Al delirio que es fruto del método,
Canto a la alucinación teórica,
A la genealogía de tus virtudes fantasmas,

Canto al desenfoque de nuestras servidumbres,
A la historia de los sucesos que no estarían ocurriendo,
Al relato de lo que desaparece y de lo que está emergiendo,

Canto al destino sudamericano vislumbrado entre el mundo virtual y el mundo físico,
A la mitología oculta entre las montañas de Coroico y la Puna de Atacama,
Canto al hilo invisible que une nuestras capitales metálicas con nuestros pueblos de barro elemental
A los misterios que revelan el San Pedro y la Ayahuasca,
A los altos cómplices de la jornada solar,
y a los vagabundos kármicos que atraviesan el continente
Con carga más pesada que invisible Quimera

Canto a la inmigración táctica
A la desobediencia civil y al deseo replicado en el Samsara,
Canto al trasvestismo y a la hípercopulación,
También a toda la intuición aymara,

Canto de hoy al buitre que cada seiscientos años bebe la cerveza de los muertos,
Al magistrado que compone carreteras auríficas,
Al poeta sideral, al que se inmola,
Al que abandona los premios comunes y parte para olvidar la tradición
Que es nuestra democracia.
Canto al silencio en siete idiomas, a las señas que comprenden los kazúes,
Canto al nudismo y a la industria textil –¡imbécil!-
Canto a la luna cuyo nombre pacta el sueño bruto,
A la pesadilla que del otro lado de la brújula llaman yegua de la noche.

Canto al viaje argonáutico de nuestra época,

A la marihuana que incendia la cara de los pibes,
A los nuevos gauchos y su “americano”, que de mano en mano
Forja ridículas y tántricas mitologías,
Canto también a los alcoholes que diluyen la conciencia suburbana,
A esos progenitores cómplices de los espejos de agua,
Y a los orgasmos que trafican data del futuro.

Canto a la exploración del lenguaje, como cifra de comunión al símbolo,
A las gráficas que estallan una idea para dejarnos en la boca del cañón,
Canto para hacernos conversos como Pablo fulminado por el rayo
Digo que canto para olvidarnos de los dioses,
Para entretenerme en esta noche en la que siento a mis cuatro caras confabuladas ante un crepúsculo de piedra,

Canto a los fantasistas de la transmigración de casa a casa, de cuerpo a cuerpo,

Canto para dar sustento a nuestro imaginario colectivo,
Para recordar que somos niños viejos modificados por lo tóxico y lo orgánico,
Para que aprendamos que las jerarquías son el origen de toda humillación,
Y la competencia una consecuencia del miedo de la especie,
Canto por la humanidad que se me escapa, por la que ahora estoy recuperando,

Ahora busco el canto de lo subnormal, de lo ultraterreno,
(De los instintos hacia mí hay toda una caravana, amigos, la conciencia.)

Con la teoría canto al mito que es el sueño sin sujeto, al sueño que es el mito personalizado.
Canto al teólogo vuelto mendigo, al sociólogo transformado en paria del Universo,
Al borracho oculto tras el manto del delirio,

Visión de Walt Whitman (VI)


En cada vagabundo con ojos perdidos en la vida te veo a vos, Walt Whitman,
En cada anciano de tres piernas que pasea sus últimos suspiros por una calle lateral,
veo tu barba turbia y tu fuerza y dignidad.
Nunca en una biblioteca, o en una oficina, o en el refugio a la sombra guardado,
Sino siempre afuera te intuyo, expuesto, copulado por el sol, hermanado con los años
 y el tiempo y la felicidad.
Entre rápidas imágenes dibujadas por el humo que tu garganta ya exhaló,
Veo Walt Whitman tu cara, de tu voz
escucho las palabras con las que celebraste el Universo,
Y sé que ahora son nuestras para que cante yo junto a los míos,
Los hijos de esta nueva América, que atravesamos el Tahuantinsuyo con la piel curtida como marineros musulmanes, afiebrados por ideas escondidas en tu hierba;
hacia delante vamos, repitiendo y bosquejando, entre esfinges de neón o de arena sepulcral,
Con imaginería umbanda, pornocristiana, meta-mental,
Removiendo la tierra de su centro, utilizando los huesos de la Conquista para tejer un gobierno periférico,
Veo Walt Whitman tu calma y tu delirio, tus momentos de auge y placidez,
Enseñando el pacto que debemos hacer con los minutos que traman nuestra vida,
Mostrando el camino y ocultándote,

El subnormal (XVI)

Mi historia es la de cualquier idiota
con la cara arruinada por el sol,
Tengo los brazos deformados por diplomas,
Y los pies gangrenosos por la Idea;
Soy un idiota informado,
Soy toda la ignorancia y la estupidez
Que promete el ser moderno.
También soy como el mendigo que
Tirado sobre una pared hace ya más de siete años
Se confunde con un cartel de publicidad
Y mi pecho es una pantalla táctil,
Que sostiene a mi cabeza, un globo enfermo.

Recorro los barrios nutriéndome con circunferencias de baba
Y viajo de ciudad en ciudad vendiendo argumentos vencidos.
Sufro de anemia histórica, y mi cerebro es un error,
como comer carne cruda durante los festejos de primavera.
Me emociono en los días de elecciones,
Y no puedo evitar llorar cada vez que paso frente al Palacio de Tribunales.

Soy el subnormal,

Tu amigo, tu hermano.

VII

Quiero escribir un poema sobre la era digital,
Sobre las batallas de nuestra época tipeadas bajo el influjo de pastillas,
Un poema sobre la imaginación tripledobleve,
Quiero ritmar el esplendor sobre la mentira eléctrica que nos gana el cuerpo
Y esculpir sobre pantallas nuestro código binario el deseo.
Quiero un poema sobre los caminos,
Un poema de medianoche, mañanero, corpuscular,
Un poema en el que los arquetipos ingresen y pasen desapercibidos,
Quiero contar la historia de nuestras vanidades y de nuestras esperanzas,

O mejor, quiero un poema para todas las edades
Uno para el loco, para el imbécil, para el anestesista y para el sabio,
El mismo y uno solo para ellos,

Un poema para mi padre, para mi madre,
Dedicado a mis hermanas también
Un poema en el que estemos todos, como en una foto familiar,
(Que vaya de mi casa al universo)
Puesto el foco al infinito,

Quiero escribir el poema de los subtes, de la velocidad de nuestra época,
El poema de la salud y los agroquímicos,
Un poema sobre la era del cáncer, sobre la prostitución fílmica,
El poema sobre el sexo público y la masturbación progresista,
Un poema hecho de sangre y aminoácidos, de sinapsis y circunvoluciones
Un poema antipoema, periodístico, sintomático, antiviral,
Un poema degenerado por las irrupciones, las manifestaciones...

El poema de las sustancias, de los aeromitos,
Quiero escribir un poema que no sea analizable,
Que no sea carroña para el mural del crítico,
Quiero un poema directo como las sentencias de nuestros abuelos,
Un poema sencillo como los consejos que dan los amigos infernales,
Claro como las palabras que decimos cuando el sexo nos acerca la cara del dios,
Un poema que vaya de mí hacia vos como viaja la luz del sol
De su fuente hacia tu rostro en un día de tu infancia.


Quiero un poema hermoso como un espejo oscuro,

XIX

Cuando me preguntan sobre mi vida,
Confieso que soy un asesino desarmado,
Un profeta mudo al costado de la especie
-No marginado, ni más arriba, tampoco menos,
Sino a un costado-.

Cuando me preguntan sobre mi pensamiento,
Digo que no lo tengo o que lo olvidé,
 -soy como la roca sin la montaña-.
Un adivino –feliz como una casa con muchas ventanas-
Multiplicado por el mundo virtual y el mundo físico,
Digo -soy muchos.

Cuando me dan consejos sobre lo saludable,
Oigo y espero como un mendigo
-porque pensar muta la enfermedad-, y me vuelvo ajeno al salario conciente,
Ocupado por dispersarme en el circuito del tiempo,
Acariciando las órbitas del delirio pleno,

Esperando.

Fragmentos de una conversación con William Burroughs (XIII)

"No es malo querer ser todos los hombres,
Ni es loco sentir que somos a la vez uno y muchos hombres,
La identidad es una farsa entre burócratas
Quiero decir que esta noche soy una cara, mañana mi cara es de otro, etc...
Mi memoria de hoy nada tiene que ver con la que me recordaba ayer
Y en general, nuestra salud mental pende de un hilo eléctrico, fabricado con parches informáticos
 que llamamos pasado."

"Toda la metafísica no vale más –¡en serio!- que la naranja que comiste hoy,
Ni la religión es más divina que un miembro, hacia el cielo apuntado,
Ni más sagrada que una grieta de cara al centro de la tierra,
dispuesta con natural inclinación."

"Ah, entonces en el transporte público, el coro:
Somos soberanos de nuestra esclavitud teórica,
  canta el caballo sin sed,"

"Coda 8 de este virus que llamamos lenguaje:
Lo que deseamos creer y es irreal existe,
Lo que queremos ignorar y es real
desaparece."

Sunday, September 21, 2014

IX

Se me escapa el cerebro,
gradualmente pierde las fechas, las representaciones, el olor de mi propia piel mojada,
sinapsis destruidas
-conciencia del abismo eléctrico, error 404 en esta biografía-
abren paso a ese otro,

hecho de médula y de córtex
y de lenguaje metafísico, paródico-universal,
cuya identidad cibernética, polimorfizada,
lentamente, descarga amnesia en torrents de quinientos megabytes,
-y hasta el horror de perderse entre ninguna parte me afanó hoy, mi hermano, la voluntad-
como pulpos en mares de energía vamos
y la razón con musical tentáculo se aferra
a las cosas de acá,
de olvidar el Yo,

entonces?

Saturday, September 20, 2014

Un Oriental (IV)

Mi cuerpo y su mente están en reposo.

Yo es un antiguo compañero,


¿Explicar lo irracional con silogismos no es una especie de traición?