Tu transmigración será ir de cama en cama,
Durmiendo raros sueños parejos al segundo ocaso,
De las fábricas del tiempo verás el eterno paso
Y serás como una vana
sombra urdida por el karma.
El misterio de la
identidad es sostenido
Por las divinas piezas que
forman la memoria.
El cerebro, único
amanuense de la historia
Rapsodia el ser que miente
lo que has sido.
En el vino que es nepente
y en el delirio del mezcal
Buscaste el rostro que
tenías antes de crearse el mundo,
Y aunque la fiera enferma
te convoque a lo profundo
No evitarás esa sustancia
doble como lago de sal:
La
voluntad. Su potencia sugiere el arte o
la copulación
Y su
tremendo motor vuelca decadencia en apogeo,
No escapan de su orbe las
horas diseñadas por Morfeo
Y su caravana te escolta
de la abulia a la revelación.
Todos los días sos otro.
Sin embargo,
Hay algo que te pertenece:
La idea de la luna, el
amor y la amistad
la música, los dones y la fantasía.